La hipocresía del mundo
Todo es cosa de tiempo, perdonar y olvidar. El tiempo te da esperanzas, el perdonar te da libertad y el olvidar felicidad.
No preguntes de donde he sacado esta frase, solo afronta que está aquí. Seguro que muchas veces te has enfadado con una persona y has reconocido al poco tiempo que tu motivo de enfado era nulo. Esa misma tarde has perdonado a esa persona y todo a quedado totalmente arreglado.
Mi pregunta ahora es ¿Qué te ha hecho darte cuenta de que te habías equivocado?
Supongo que responderás que el tiempo. Y yo te diré que es mentira. Te habrás dado cuenta de que el error que esa persona había cometido no era tan grave como tu enfado. Y te has acabado sintiendo culp0able por algo que habías hecho. En realidad te has acabado sintiendo culpable porque has tenido ganas de sacarle los ojos a esa persona que lo único que hace es velar por ti.
La hipocresía entonces es: perdonamos a la gente a la que queremos al poco tiempo de enfadarnos pero solo la perdonamos a medias, porque al poco tiempo ya hemos vuelto a discutir. La solución que os propongo es: enfadarte con una persona el tiempo suficiente para ver que esta es inprescindible para ti, es decir, que la necesitas para algo, pero de verdad, no para ir al cine el sábado, sino para poderle llorar a su hombro tus penas.
Luego está la venganza, lo que le haces a una persona para demostrarle tu ira. Nadie puede decir que la venganza es mala, de hecho es algo que una persona a de hacer para verse realizado y no sentirse humillado e infravalorado. Pero esa persona a de pensar en la venganza como el último paso. Es crucial tener totalmente claro que te quieres vengar y como lo quieres hacer para no tener que arrepentirte a medio camino. Pero sobre todo no hagas caso a las personas que dicen que vengarse es malo, pues no lo es, y además es muy fácil demostrarl0: a menudo vengarse une más que perdonarse, por que expresas lo que quieres decir por medio de actos y a la otra persona le queda más claro lo que sientes y no te tratará en el futuro como alguien inferior.
Lo que sí hay que creer es que la venganza es un plato frío. Como me dijo una amiga en una ocasión: no hay que tirarle un piano en la cabeza a la primera de cambio. Pensar en como, cuando, y sobre todo por qué vengarse es lo que puede hacer de tu amistad con esa persona un fracaso o un lazo de unión tan fuerte como el que se tiene con el banco al que pagas la hipoteca.




